Cada partida pertenece a una categoría, y las categorías son las que permiten mirar el gasto por grupos en vez de línea a línea: vivienda, alimentación, transporte, educación, ocio.
Al crear la familia se copia un catálogo de categorías de partida, pensado para una casa española. No es una lista cerrada: en Ajustes puedes crear categorías propias y ordenarlas a tu manera.
Cuántas conviene tener
Menos de las que parece. Ocho o diez grupos bastan para tomar decisiones; con cuarenta, clasificar se convierte en un trabajo y el sistema se abandona a las pocas semanas.
La pregunta útil no es «¿en qué gasto?», es «¿sobre qué podría decidir algo?». Si dos categorías siempre se leen juntas, probablemente son una.
Cambiar una partida de categoría no reescribe tu histórico ni pierde nada: las cifras siguen donde estaban, solo cambia el grupo en el que suman.