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Familia

El septiembre de las familias: por qué la vuelta al cole descuadra el año

Matrícula, libros, uniformes, material y extraescolares se concentran en cuatro semanas. Cómo repartir ese pico para que no se pague a plazos.

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La vuelta al cole tiene un problema de calendario: concentra en cuatro semanas gastos que se disfrutan durante nueve meses. Y llega justo después de las vacaciones, que son el otro gran pico del año.

Qué entra en el pico

  • Matrícula o cuota de reserva de plaza, en los centros que la tienen.
  • Libros y material escolar, el gasto más visible y el que más varía según el curso.
  • Uniformes y ropa deportiva, que además hay que renovar por tallas.
  • Extraescolares: matrícula, equipación y las primeras mensualidades juntas.
  • Comedor y transporte, que suelen pedir el primer pago por adelantado.

Sumado y por hijo, es habitual que ronde varios cientos de euros. Con dos hijos, septiembre se parece más a un mes de vacaciones que a un mes normal.

Repartirlo en doce meses

La única forma de que septiembre no duela es que el dinero ya esté. Estima el total del año pasado, súmale un margen, divídelo entre doce y apártalo cada mes junto al resto de gastos anuales. Es el mismo mecanismo que para el IBI o el seguro del coche.

Dónde se puede apretar sin renunciar a nada

  • Libros de segunda mano y bancos de libros. Muchos centros y AMPAS los organizan; conviene preguntar en junio, no en septiembre.
  • Comprar material a lo largo del año, cuando hay ofertas, en vez de todo la última semana de agosto.
  • Uniformes entre familias. Los intercambios por tallas están más organizados de lo que parece.
  • Revisar las extraescolares de verdad usadas. Es fácil arrastrar una actividad un año más por inercia cuando al niño hace tiempo que no le interesa.
  • Comprobar las ayudas. Hay becas de material y comedor estatales y autonómicas con plazos que se abren en primavera: llegar tarde es el motivo más común de no cobrarlas.

Financiar la vuelta al cole con la tarjeta aplazada es de las decisiones más caras que se toman en el año, y se toma con prisa. Si un septiembre no llegas, es mejor pedir el fraccionamiento al propio centro, que casi nunca cobra intereses.

Este artículo es información general, no asesoramiento financiero ni una recomendación sobre ninguna entidad o producto concretos.