Cuando hay varias deudas a la vez, el orden en que se pagan cambia bastante el resultado. Y antes del orden hay un paso que casi nadie da: escribirlas todas en una lista con su tipo de interés al lado.
Primero, la lista
Saldo pendiente, cuota mensual y TAE de cada deuda. La TAE es la cifra que permite compararlas entre sí, porque incluye comisiones y gastos además del interés. Con la lista delante suele quedar claro dónde está el problema.
Los órdenes de magnitud habituales: una hipoteca se mueve en un dígito bajo, un préstamo personal bastante por encima, y una tarjeta revolving puede superar el 20 % TAE. Esa diferencia es la que decide.
Los dos métodos
| Método | Cómo funciona | Qué gana |
|---|---|---|
| Avalancha | Pagas el mínimo en todas y todo lo que sobre a la de mayor interés. Cuando cae, ese dinero va a la siguiente. | Es el que menos intereses paga. En euros, siempre gana. |
| Bola de nieve | Igual, pero atacando primero la de menor saldo, la que antes puedes quitarte de encima. | Motivación: ver una deuda desaparecer pronto ayuda a no abandonar. Cuesta algo más de dinero. |
Si las diferencias de interés entre tus deudas son grandes, la avalancha es claramente mejor. Si son parecidas y llevas tiempo sin avanzar, la bola de nieve gana en probabilidad de terminar el plan, que a fin de cuentas es lo que importa.
El caso del revolving
Merece párrafo aparte porque funciona distinto: pagas una cuota fija baja, y como los intereses se acumulan sobre el saldo, puedes estar años pagando sin que la deuda baje apenas. Si tienes una, es la primera que hay que atacar, y conviene pedir al banco el cuadro de amortización para ver el plazo real.
Reunificar deudas suele bajar la cuota alargando el plazo, y eso casi siempre significa pagar más intereses en total, además de las comisiones de la operación. Antes de firmar una reunificación, compara el coste total, no la cuota.
Mientras dure el plan
Dos reglas: no abrir deuda nueva mientras se está pagando la vieja, y mantener un colchón mínimo aunque sea pequeño. Sin colchón, el primer imprevisto vuelve a la tarjeta y el plan se deshace.